El crucero MV Hondius, que partió de Tierra del Fuego, traslada un brote de hantavirus con tres víctimas fatales. Expertos confirman que se trata de la variante argentina, la única capaz de transmitirse entre humanos.

Lo que comenzó como una travesía turística por el Atlántico Sur se ha transformado en una pesadilla epidemiológica con sello de una «variante argentina» del hantavirus. El buque MV Hondius, actualmente en tránsito hacia España tras habérsele negado el desembarco en diversos puertos, se ha convertido en el epicentro de un brote de hantavirus que ya se cobró la vida de tres personas.
Según los últimos informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los contagios iniciales habrían ocurrido en suelo argentino, específicamente durante la estadía de una pareja neerlandesa en Ushuaia antes de embarcar.
Qué es la «Cepa Argentina»
El hantavirus es una enfermedad zoonótica que generalmente se transmite de roedores (principalmente el ratón colilargo) a humanos a través de la inhalación de partículas de orina o heces secas. Sin embargo, la variante identificada en este brote es la denominada Cepa Andes, endémica de la región patagónica de Argentina y Chile.
A diferencia de las cepas presentes en el resto del mundo (como las de Asia o Norteamérica), la Cepa Andes posee una mutación que le permite la transmisión interhumana. Esto significa que el virus puede saltar de una persona a otra a través del contacto estrecho, lo que eleva exponencialmente el riesgo de brotes en espacios confinados, como lo es un crucero. Su tasa de letalidad es alarmante, pudiendo afectar gravemente los pulmones y el corazón en pocos días, con una mortalidad que ronda el 30%.
La responsabilidad de Milei
El brote ha escalado en un momento de máxima tensión política y sanitaria en Argentina. Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, la política de ajuste fiscal —bautizada como «la motosierra»— ha impactado profundamente en los organismos de control y prevención. La reciente decisión del Gobierno de retirar a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dejado al país en una posición de aislamiento técnico que dificulta la coordinación de protocolos internacionales de emergencia.
Especialistas locales denuncian que el recorte en ciencia y salud pública ha debilitado las tareas de vigilancia epidemiológica en zonas críticas como el puerto de Ushuaia. La falta de presupuesto para el mantenimiento de programas de control de zoonosis y la desarticulación de equipos territoriales que monitoreaban las poblaciones de roedores en vertederos y zonas turísticas son señaladas como factores que facilitaron que los turistas se infectaran sin una detección temprana.
A esto se suma el colapso de los hospitales universitarios y centros de referencia, como el Instituto Malbrán, que han visto reducidas sus partidas presupuestarias, limitando su capacidad para realizar diagnósticos rápidos en campo. Mientras el Gobierno nacional sostiene que el país posee «capacidad técnica suficiente» y rechaza los señalamientos de la OMS, la comunidad médica advierte que la prevención de enfermedades emergentes requiere una inversión que hoy brilla por su ausencia.
Situación actual del buque
Actualmente, España, Estados Unidos y el Reino Unido coordinan planes para evacuar a sus ciudadanos del MV Hondius mediante vuelos sanitarios de alta seguridad. Mientras tanto, el barco continúa su ruta bajo estrictas medidas de cuarentena, cargando consigo no solo el dolor de las familias de las víctimas, sino también la incertidumbre sobre el alcance de una cepa argentina que, por primera vez, ha demostrado su peligrosidad en una escala transatlántica.




