Periodismo o militancia

0
7

 

* Raul Ayala

En la compleja realidad argentina, donde resuena la frase de Nietzsche, los hechos se han convertido en meras interpretaciones, la necesidad de preservar los principios éticos del periodismo se vuelve crucial. Más allá de los cambios en los soportes, ya sean tradicionales o digitales, la integridad periodística debe perdurar.
La búsqueda y difusión de la verdad, la independencia frente a presiones externas, el respeto a la equidad y la imparcialidad, así como la consideración de la humanidad y el impacto en la vida de las personas, son pilares fundamentales. Los periodistas deben asumir la responsabilidad de sus acciones, corrigiendo errores y escuchando a la audiencia.
Las funciones sociales del periodista, entre informar, educar y entretener, demandan un compromiso constante con la verdad y la ética. La investigación profunda, la producción de contenido innovador y la conexión con la comunidad son responsabilidades que contribuyen a fortalecer la democracia y los derechos humanos.
En contraste, el fenómeno del periodismo militante, con raíces históricas, ha resurgido en el siglo XXI. Aunque algunos defienden su posición bajo la premisa de democratizar la información, la imposición de una visión política única puede socavar la diversidad de opiniones y la esencia misma del periodismo.
En este contexto, el periodismo argentino no surgió para difundir ideas políticas, sino para informar y servir al público. Mantener la ética periodística es esencial para preservar la confianza y el papel vital que desempeña el periodismo como servicio público y bien social en la sociedad argentina contemporánea. Y al ejerciciode esos principios, no lo va a reemplazar ninguna inteligencia artificial.

Déjanos tu comentario