El anuncio fue realizado por el jefe de Gabinete Manuel Adorni, quien pese al brutal desfinanciamiento e incremento de requisitos para acceder a una pensión por discapacidad aseguró que las prestaciones seguirán vigentes, bajo la órbita del Ministerio de Salud.

Quita de prestaciones y pensiones a ojo, filas infinitas de pacientes con discapacidad y/o familiares en las puertas de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) bajo el frío y el calor para «demostrar» más allá de la lógica de la crueldad, que la pierna estaba más corta, que le falta un brazo, que tiene una mal formación, que hay un diagnóstico complejo de salud mental. Todo ello para volver a acreditar -a demanda del gobierno libertario- que la discapacidad era real, mientras los funcionarios de primera línea del Gobierno, como la Secretaria General de la Presidencia Karina Milei, el ex director de la agencia Diego Spagnuolo, Lule y Martín Menem, y otros de Economía como Ornella Calvete, entre otros, se hacían banquetes mediante coimas con el dinero que surgía de ese sector.
Ahora, lejos de resolver las prestaciones y de aplicar las leyes de Emergencia en Discapacidad que Javier Milei se empecinó a vetar una y otra vez y en no cumplir el rechazo al veto, luego del escándalo a raíz de la filtración de los audios Spagnuolo -ex abogado de Milei-, el Gobierno finalmente concretó la disolución de la ANDIS y traspasó sus atribuciones al Ministerio de Salud a cargo de Mario Lugones.
Esta mañana, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anunció su cierre aunque aclaró que las prestaciones no serán recortadas ni se eliminarán, hecho que hasta el momento no se ha cumplido con eficiencia.
«La Agencia Nacional de Discapacidad, tal como la conocemos, dejará de existir y sus funciones serán absorbidas por el Ministerio de Salud», anunció desde la sala de conferencias.
Asimismo, remarcó: «La agencia se creó en 2017 como un organismo descentralizado que tenía como objetivo coordinar las políticas públicas en discapacidad. Sin embargo, durante años y fruto de la autonomía administrativa que gozaba este tipo de organización, acumuló toneladas de capas burocráticas, descontrol administrativo y manejos incompatibles con una política transparente», deslizó sin ponerse colorado ni mencionar las causas en contra del propio Gobierno por corrupción.
«Solo se encontró suciedad, moho, escombros y excremento de roedores. Al formar parte del Ministerio de Salud, las políticas de discapacidad se van a administrar de manera transparente, con mecanismos de control y sin discrecionalidades”, sentenció el funcionario, y completó: “Se va a garantizar la trazabilidad en expedientes, habrá auditorías permanentes y criterios sanitarios en todas las decisiones. Además, se van a eliminar 16 cargos políticos, lo que implica una reducción del 45,7% en la estructura jerárquica”.
Por su parte, aclaró: “Esto no significa que se vayan a cortar pensiones ni nada por el estilo. Esto lo aclaro, porque en virtud de evitar que alguien cometa algún error contando la información alejada de la realidad o de lo que realmente es, repito: esto no implica que se corte absolutamente ninguna prestación”.




