La integración transatlántica reducirá aranceles y barreras, mientras ambos bloques preparan la implementación del acuerdo histórico. El acuerdo abarca a más de 720 millones de personas y un PIB conjunto de $22 billones. Se prevé eliminar o reducir más del 90% de los aranceles con plazos diferenciados.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que el entendimiento entre Mercosur y la Unión Europea será firmado el 20 de diciembre en Foz do Iguaçu, durante la Cumbre de Líderes del bloque. Tras más de veinte años de negociaciones, la fecha cierra un proceso largo y complejo, con un impulso político sostenido en los últimos meses.
Durante la Cumbre del G20 en Johannesburgo, Lula destacó: “un momento muy especial para ambos bloques” y aclaró que tras la firma comenzará una etapa intensa para convertir el texto en resultados concretos. “Todavía habrá mucho trabajo por hacer, pero será firmado”, expresó. También señaló que la negociación no es bilateral con un país europeo, sino entre bloques: “No estoy firmando con Francia, estoy firmando con la Unión Europea”.
Impacto económico y alcance del tratado
El acuerdo proyecta dinamizar el comercio entre la UE y los países del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— mediante la reducción o eliminación progresiva de aranceles y otras barreras históricas. Lula aseguró que la escala económica alcanzará a más de 720 millones de personas y un PIB conjunto de $22 billones, con posibilidad de convertirse en “el mayor acuerdo comercial del mundo”.
El tratado contempla desgravación de más del 90% de los aranceles bilaterales, con plazos diferenciados: hasta diez años para la UE y hasta quince para Mercosur, protegiendo sectores sensibles. También avanza en normas sanitarias y fitosanitarias, acceso a licitaciones públicas, reducción de trabas técnicas y armonización de estándares.
Compromisos laborales, ambientales y aplicación provisional
El texto incluye estándares laborales y ambientales, desde la OIT hasta obligaciones vinculadas al Acuerdo de París. La UE propuso un mecanismo para que el acuerdo comience a aplicarse de manera provisional antes de la ratificación completa en todos los países miembros.
Un proceso de décadas
La negociación formal comenzó en 1999 tras la Cumbre América Latina–Caribe–UE en Río de Janeiro, apoyada en diálogo político, cooperación y comercio. El punto de partida fue el Acuerdo Marco de Cooperación de 1995, que preparó la integración profunda. Las conversaciones retomaron impulso en 2013 y en 2019 se alcanzó un acuerdo en principio sobre la liberalización del 90% del comercio.
En diciembre de 2024, la Comisión Europea confirmó la conclusión del acuerdo durante un encuentro en Montevideo con Ursula von der Leyen. Persisten desafíos por la presión de sectores agrícolas europeos y estándares laborales y ambientales, pero ambos bloques destacan la oportunidad estratégica de diversificar mercados y expandir exportaciones.




