«La era del témpano: redefinen el terrorismo con Conan, el perro espiritual» – Por Raúl Ayala

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En un giro digno de un guion de Hollywood, Javier Milei, junto a su selecto equipo compuesto por la ex guerrillera Patricia Bullrich y el defensor de «non sancti» Cúneo Libarona, han logrado lo que parecía imposible: redefinir el concepto de terrorismo.

La narrativa oficial, convenientemente ajustada para alinearse con los drásticos recortes económicos, señala ahora que cualquier oposición al llamado «ajuste económico más grande de la historia de la humanidad» es, en esencia, un acto de terror.

 

Este ajuste ha llevado a un impresionante 55% de pobreza, miles de despidos tanto en el sector público como en el privado, y una ola de descontento social. Sin embargo, según la nueva doctrina Milei-Bullrich-Libarona, quejarse de estas consecuencias es, sorprendentemente, terrorismo. Un concepto que, según la Real Academia Española, aún implica actos de violencia y terror, pero que aquí se usa para silenciar el clamor de quienes simplemente no pueden vivir sin la asistencia estatal en comida.

Pero la narrativa no se detiene ahí. En un ejemplo de autoritarismo casi caricaturesco, Milei ha emprendido una cruzada personal contra cualquiera que ose nombrar a su perro fallecido, Conan, o a sus cuatro clones que actualmente residen en la quinta presidencial de Olivos.

Es más, Milei ha afirmado en múltiples ocasiones que recibe consejos económicos del espíritu de su difunto perro, canalizado a través de su hermana, Karina Milei, conocida tarotista.

La redefinición del terrorismo según Milei, Bullrich y Libarona no solo desafía las normas del idioma según la RAE, sino también cualquier interpretación jurídica razonable.

Mientras tanto, la persecución a los «terroristas» que se atreven a lamentar los efectos de sus políticas económicas sigue su curso, con el espíritu de Conan guiando el camino.

Así, Argentina se encuentra en una situación donde las definiciones son flexibles, los perros muertos son consultores económicos y el descontento social es sinónimo de terrorismo.

En este nuevo orden, los que alguna vez fueron servidores públicos o empleados del sector privado ahora son potenciales enemigos del estado, todo mientras se intenta sobrevivir al ajuste más brutal que se haya conocido. Y todo esto, bajo la mirada atenta del espíritu de Conan, siempre presente en las decisiones del líder supremo Milei.

 

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