Introducción
El robo de las manos embalsamadas de Juan Domingo Perón el 29 de junio de 1987, en el Cementerio de la Chacarita, Buenos Aires, es uno de los episodios más enigmáticos de la historia argentina contemporánea.
Este evento, rodeado de misterio y teorías diversas, dejó profundas secuelas en el ámbito político y social de la época, y hasta el día de hoy el caso permanece sin resolver.
Las teorías sobre las posibles motivaciones van desde razones políticas y económicas hasta interpretaciones esotéricas, involucrando a mafias y logias secretas.

Este ensayo busca profundizar en el contexto histórico del hecho, las teorías existentes y el papel que podrían haber jugado las logias masónicas, así como el método mediante el cual se exigió el rescate.
Contexto del robo y las teorías predominantes
El robo fue descubierto el 29 de junio de 1987 cuando empleados del cementerio encontraron profanada la tumba de Perón. Los ladrones no solo se llevaron las manos embalsamadas, sino también su gorra militar y su espada.
Unos días después del incidente, se envió una carta anónima a la Fundación Perón exigiendo un rescate de ocho millones de dólares a cambio de la devolución de las manos.
La carta, que contenía un macabro tono ritualista, incluía detalles precisos del robo, lo que indicaba que los autores poseían conocimientos avanzados sobre el lugar y el cadáver.
Las teorías sobre el móvil del robo se dividen principalmente en tres líneas:
1. Motivación política: En un contexto de crisis económica y agitación social, se sugirió que el robo buscaba desestabilizar al gobierno de Raúl Alfonsín mediante un acto que conmocionara a la sociedad argentina, dado el fuerte simbolismo que Perón aún tenía en la memoria colectiva.
2. Extorsión económica: La exigencia de un rescate en dólares apuntó a una posible motivación económica. Se planteó además que las huellas digitales de las manos podrían haberse utilizado para abrir o acceder a cuentas bancarias en Suiza, donde se creía que Perón poseía fondos secretos.
3. Significado esotérico y participación de logias: La tercera teoría sugiere la implicación de logias masónicas o grupos con motivaciones esotéricas. Se mencionó a la logia Propaganda Due (P2), conocida por su influencia política y financiera en Italia y América Latina, como posible autora intelectual del robo, dado el carácter simbólico de las manos en ciertos rituales masónicos.
¿Quiénes son los masones y qué papel podrían haber jugado las logias?
La masonería es una sociedad secreta con raíces en la Europa del siglo XVII.
Se define como una organización filosófica, filantrópica y progresista, cuya misión es fomentar el desarrollo moral e intelectual de sus miembros mediante un sistema de símbolos y rituales.
Las logias masónicas, agrupaciones locales de masones, han sido históricamente influyentes en ámbitos políticos, económicos y culturales.
No todas las logias son masónicas; algunas logias pueden tener fines distintos, como la promoción de intereses políticos o económicos, sin vinculación con la masonería tradicional.
La logia P2, por ejemplo, fue una organización clandestina que operaba al margen de la masonería regular y que se vio envuelta en múltiples escándalos de corrupción y conspiración.
El presunto vínculo de este caso con la masonería radica en que ciertos sectores sugieren que el robo fue parte de un ritual de venganza o poder. Las manos, como símbolo de acción y creación, tendrían un significado especial en algunos rituales masónicos.
Sin embargo, es importante aclarar que estas teorías no implican a la masonería como institución, sino a grupos que podrían haber utilizado símbolos masónicos con otros fines.
La extorsión y el medio utilizado
El rescate fue solicitado mediante una carta anónima dirigida a la Fundación Perón, que contenía detalles que solo los autores del robo podrían conocer.
La carta también incluía una serie de códigos que parecían tener un trasfondo esotérico, lo que alimentó las teorías sobre una motivación ritualista detrás del acto.
La falta de avances en la investigación y las muertes sospechosas de personas involucradas en el caso aumentaron el misterio. Entre las muertes más significativas se encuentran las del juez Jaime Far Suau, quien encabezaba la investigación, y la del jefe de la Policía Federal, Juan Ángel Pirker.
Ambos fallecieron en circunstancias extrañas, lo que llevó a pensar que había intereses poderosos detrás del robo que buscaban evitar que se resolviera el caso.
Conclusiones
El robo de las manos de Juan Domingo Perón sigue siendo un enigma sin resolver.
Las diversas teorías sobre las motivaciones del acto -políticas, económicas o esotéricas- reflejan el complejo entramado de intereses que rodearon la figura de Perón, incluso después de su muerte.
El posible involucramiento de logias secretas o mafias, la solicitud de rescate a través de una carta con detalles ritualistas y la muerte de personas clave en la investigación refuerzan la idea de que este no fue un acto aislado, sino parte de una operación con un trasfondo mucho más profundo.
Aunque la verdad detrás del robo permanece oculta, el caso sirve como un recordatorio de cómo los símbolos y el poder pueden entrelazarse en episodios que, décadas después, siguen marcando la historia de una nación.
Referencias
1. «Robo de las manos de Juan Domingo Perón.» Wikipedia.
2. «El robo de las manos de Perón: las teorías sobre la profanación y las enigmáticas muertes que dejaron el caso sin resolver.» Infobae.
3. Pensamiento Penal. «El misterio del robo de las manos de Perón».
4. La Nación. «Las muertes alrededor del caso y todas las hipótesis».
5. Perfil. «13 certezas y 4 muertes, todo lo que se sabe hoy del robo de las manos de Perón».




