Mientras la Casa Rosada sigue mirando para otro lado, las llamas siguen avanzando. La provincia de Buenos Aires envía apoyo.

La situación de los incendios en la Patagonia argentina alcanza niveles de crisis extrema. Durante las últimas horas, especialmente en Chubut, el recrudecimiento de los vientos durante la tarde del domingo generó reactivaciones violentas en varios frentes del incendio que afecta la zona de Villa Lago Rivadavia y el Parque Nacional Los Alerces.
Este comportamiento extremo del fuego no solo superó las fajas de contención previamente construidas, sino que puso en riesgo la integridad física de los combatientes, obligando a las autoridades a ordenar el repliegue preventivo del personal en los sectores más comprometidos por razones de seguridad.
Ayuda bonaerense
En este escenario desolador, donde ya se contabilizan más de 40 mil hectáreas devastadas, la solidaridad federal se hizo presente con el arribo de un importante contingente desde la provincia de Buenos Aires.
Por disposición del gobernador Axel Kicillof y en coordinación con el Sistema Federal de Manejo del Fuego, el Ministerio de Seguridad bonaerense desplegó un operativo de asistencia inmediata. Este refuerzo busca apuntalar las líneas de defensa en puntos clave como Puerto Patriada y el sector de Laguna Villarino, donde el avance de las llamas hacia el Cerro Negro amenaza con alcanzar la Ruta Nacional 40.
El apoyo enviado por el gobierno de Buenos Aires consiste en un cuerpo especializado de 40 combatientes certificados, entre los que se destacan motosierristas y personal táctico capacitado para operar en geografías de alta complejidad. Junto al recurso humano, se movilizó una robusta flota de 17 vehículos adaptados, incluyendo camionetas 4×4 para logística rápida y unidades UTV diseñadas para penetrar en las denominadas «zonas rojas», allí donde el terreno hostil impide el paso de vehículos convencionales.
Entre el equipamiento pesado enviado desde territorio bonaerense, destaca un camión autobomba 4×4 URO de gran capacidad, pieza fundamental para el ataque directo en áreas forestales densas. Este despliegue técnico se suma a los 172 combatientes que ya trabajan directamente en la línea de fuego, conformando un operativo total de 260 personas que integran brigadas nacionales y delegaciones de provincias como San Juan, San Luis y Córdoba, todas unidas bajo el objetivo común de frenar el avance del siniestro.
La infraestructura vial de la región también se ha visto seriamente afectada por la emergencia. La Subsecretaría de Protección Ciudadana informó que la Ruta Provincial N°71 permanece cortada hasta nuevo aviso en el tramo que une Cholila con el empalme de la Ruta Nacional 40. Asimismo, las autoridades han solicitado extremar las precauciones al transitar por la Ruta Provincial N°15, debido a la baja visibilidad provocada por las densas columnas de humo y el constante movimiento de maquinaria pesada y vehículos de emergencia.
Viento de esperanza
A pesar de la gravedad del panorama actual, existe una luz de esperanza vinculada al pronóstico meteorológico. Según el Servicio Meteorológico Nacional, se espera para este lunes y martes un marcado descenso de la temperatura, con máximas que no superarían los 20 grados, acompañado de precipitaciones en la zona cordillerana. Si bien el viento continuará presente, la llegada de las lluvias podría otorgar un respiro vital a los brigadistas y facilitar las tareas de sofocación en los focos que presentan mayor actividad.
El Servicio Provincial de Manejo del Fuego mantiene el monitoreo constante sobre el sector Villarino y el pinar de Geréz, donde el fuego mantiene un comportamiento errático. La colaboración entre las distintas provincias y el Estado Nacional resulta determinante en estas horas para evitar que el incendio continúe expandiéndose hacia zonas pobladas, en lo que ya se define como uno de los desafíos ambientales más complejos de la temporada para la Patagonia.




