Más de 50 países apoyan el Fondo para los Bosques Tropicales para Siempre, presentado por Lula en Belém antes de la COP30, con un objetivo de 125 mil millones.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva presentó en Belém el Fondo para los Bosques Tropicales para Siempre (TFFF), una iniciativa creada por Brasil en el marco de la COP30. El proyecto reúne el respaldo de más de 50 países y busca consolidar una red internacional de financiamiento ambiental.
El fondo ya cuenta con 5.500 millones de dólares iniciales, de los cuales 3.000 millones provienen de Noruega, el mayor aportante hasta el momento.
Una iniciativa global con apoyo histórico
Hasta la fecha, 53 naciones firmaron la declaración de lanzamiento del TFFF. Entre ellas se encuentran Alemania, que comprometió 577 millones de dólares hasta 2030, e Indonesia y Brasil, que aportarán 1.000 millones cada uno.
También participan Australia, Austria, Bélgica, Bolivia, Canadá, China, Colombia, Cuba, Emiratos Árabes Unidos, Francia, Japón, Malasia, México, Nigeria, Portugal, Reino Unido, República Democrática del Congo, Suecia y la Unión Europea, entre otros. La contribución de Noruega —líder histórico en financiamiento ambiental— será desembolsada durante los próximos diez años, con la condición de no superar el 20% del total del fondo.
Un instrumento económico para la conservación
El TFFF se concibe como un mecanismo que beneficia tanto a los países que protegen sus bosques como a quienes invierten en su preservación. El objetivo final es recaudar 125.000 millones de dólares, de los cuales 25.000 millones provendrán de capital soberano y 100.000 millones de inversores institucionales.
“El TFFF será uno de los principales resultados concretos en el espíritu de implementación de la COP30. En pocos años, podremos ver los frutos de este fondo. Nos enorgullecerá recordar que fue en el corazón de la selva amazónica donde dimos este paso juntos”, declaró Lula durante la presentación.
Brasil, protagonista en la acción climática
La ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático, Marina Silva, destacó el valor histórico del acuerdo: «El lanzamiento del TFFF en la COP30 es un momento crucial en la historia de la conservación de los bosques tropicales».
Agregó además: «Por primera vez, contamos con un mecanismo global que reconoce el valor de los servicios ecosistémicos forestales y ofrece incentivos permanentes para su conservación. Es un logro colectivo que sitúa a Brasil en el centro de la construcción de soluciones climáticas sostenibles». El Banco Mundial será el encargado de administrar los recursos del fondo y coordinar los flujos financieros entre los países y las entidades inversoras.




