“ARGENTINA: ENTRE EL SUPERÁVIT ENERGÉTICO Y LA DEPENDENCIA DE IMPORTACIONES” – POR LIC. RAÚL AYALA

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La situación energética en Argentina ha alcanzado un punto crítico en medio de una ola de calor que, de acuerdo con datos de CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico), ha provocado un nuevo récord de demanda eléctrica en 2025, superando los 32,000 MW y dejando a varias provincias a oscuras.

Este pico de consumo se registra hoy y supera el récord del año anterior, que rondaba los 30,700 MW en 2024.

Provincias como Córdoba, La Rioja y Catamarca se han visto afectadas por cortes masivos, evidenciando la fragilidad de la infraestructura eléctrica argentina.

Efectivamente, según una nota de Clarín registra este lunes 3 de febrero como el día más caluroso del verano, con temperaturas que superaron los 40° y una sensación térmica de 38,9° en el AMBA, al menos ocho provincias (Córdoba, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Formosa, Corrientes y Chaco, entre otras) se quedaron sin luz. La Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) informó que trabajaba para identificar las causas de las fallas que dejaron a gran parte de la capital y zonas cercanas sin servicio.

 

“ARGENTINA: ENTRE EL SUPERÁVIT ENERGÉTICO Y LA DEPENDENCIA DE IMPORTACIONES” – POR LIC. RAÚL AYALA

 

Por su parte, Transnoa (la compañía de transporte de energía del NOA) comunicó que cerca de las 14:44 se registró un incidente en el Sistema Interconectado Nacional por “mínima frecuencia”, el cual afectó principalmente a las provincias del NOA y NEA.

Previo al apagón, las proyecciones de CAMMESA situaban el pico de demanda en unos 30.259 MW a las 15 horas, superando el récord de 29.601 MW alcanzado el 1° de febrero de 2024.

Sin embargo, el consumo finalmente no llegó a ese tope -se ubicó en 26.913 MW- en buena medida debido a los cortes de luz que frenaron la demanda.

 

Un superávit prometedor con un consumo “ficticio”

En 2024, Argentina reportó un superávit energético de aproximadamente USD 2,758 millones, impulsado por exportaciones de petróleo y gas natural.

Sin embargo, este año la administración de Javier Milei ha llevado a cabo un ajuste recesivo que ha derivado en la caída del consumo industrial.

Esto ha generado un “pico ficticio” en la demanda eléctrica, en el que el alza del uso residencial por la ola de calor oculta, en parte, la desaceleración económica.

De acuerdo con el Ministerio de Economía y CAMMESA, la matriz de generación energética en Argentina está compuesta por un 50,9% de fuentes térmicas, 25,9% de hidroeléctricas, 9,2% de nucleares y 14% de renovables.

Es relevante destacar que Argentina cuenta con tecnología nuclear CAREM, un tipo de reactor modular que promete costos de inversión relativamente bajos y alto rendimiento, diseñado y desarrollado localmente por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Pese a este potencial, la capacidad instalada aún no es suficiente para cubrir la creciente demanda en picos estivales, lo que provoca fallas en el suministro.

 

Desafíos del autoabastecimiento

La dependencia de importaciones queda en evidencia con la compra de energía eléctrica y gas natural a países como Chile y Bolivia, con el objetivo de atender la demanda en horas críticas.

Este fenómeno cuestiona la sostenibilidad del modelo energético argentino, que aspira a ser un exportador neto pero enfrenta la necesidad de importar en momentos de mayor exigencia interna.

Esta paradoja sugiere una planificación deficiente y una infraestructura insuficiente para hacer frente a escenarios de consumo extremo.

 

Mirando hacia el futuro

La apuesta por consolidar a Argentina como un exportador energético podría comprometer el autoabastecimiento, especialmente si la infraestructura local y la planificación no acompañan el crecimiento de la demanda interna. Expertos citados por Infobae (2025) y Página 12 (2025) alertan que descuidar el mercado interno a favor de los contratos de exportación agrava los riesgos de sufrir apagones masivos.

En este sentido, la clave estará en diversificar la matriz, reforzar la red de distribución y promover inversiones sostenidas, tanto en hidrocarburos y renovables como en soluciones nucleares innovadoras, como el mencionado proyecto CAREM.

Solo así Argentina podrá aprovechar su potencial sin sacrificar su seguridad energética ni su calidad de servicio.

 

Conclusión

Argentina enfrenta una realidad dual: por un lado, registra un superávit energético; por el otro, sufre cortes de luz y depende de importaciones durante los picos de demanda.

Alcanzar un equilibrio entre la vocación exportadora y la prioridad de suministrar energía al mercado local resulta crítico para construir un futuro sostenible.

Con un plan robusto de inversión y una visión equilibrada, Argentina podría afianzarse como líder regional sin perder autonomía ni exponer a su población a los estragos de futuros apagones.

 

Referencias

* Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA).
* Ministerio de Economía de Argentina.
* Reportes del sector energético argentino (2024).
* Análisis sobre el mercado energético sudamericano (2024).
* Infobae sobre apagones masivos (2025).
* Página 12 sobre cortes de luz (2025).
* Río Negro sobre apagones en Neuquén (2025).
* Clarín sobre ola de calor y apagón en provincias (03/02/25)

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