Un represor de la ESMA celebró que Milei alcanzó el balotaje

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Se trata del represor Jorge Acosta, que desde la cárcel escribió una carta avisorando un futuro mejor con el candidato libertario y ratificó la teoría de Milei de durante la última dictadura cívico-militar hubo «una guerra civil revolucionaria».


El repretor que fue el cerebro del grupo de tareas que operó en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), Jorge Eduardo Acosta, celebró que el candidato de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, alcanzó el balotaje contra Sergio Massa a través de una carta desde la cárcel donde sostuvo: “Se aproxima la hora del conocimiento de la verdad, pero no la que se dice que es la verdad que surgió de juicios manejados por la ‘patria socialista’”.
El texto de Acosta se publicó el martes en el sitio web Prisionero en Argentina, que suele funcionar como un órgano de difusión de las opiniones de quienes enfrentan procesos por delitos de lesa humanidad. Su aparición fue dos días después de las elecciones del domingo. Si bien Acosta sostiene que no tiene “intención de interferir en el proceso electoral”, salió a apuntalar todas las declaraciones que hizo Milei sobre lo sucedido durante los años de la última dictadura, especialmente desde que en el debate presidencial se refirió a la etapa como una guerra en la que hubo excesos.

Acosta, el excapitán de fragata condenado a prisión por secuestros, torturas, abusos sexuales, robo de bebés, homicidios y hasta desapariciones, comenzó su texto diciendo que existió una “Guerra Civil Revolucionaria Terrorista Trotskista en los años ‘70”, a la que incluso le confiere una sigla: la GCRTT70’s y se definió a sí mismo como un veterano de esa guerra. “No he sido víctima ni reconozco que persona alguna me considere víctima por ello”, aclara el represor.
De 82 años, desde que se reabrieron los procesos por crímenes cometidos durante los años del terrorismo de Estado, Acosta se dedicó a provocar a sus víctimas: mientras hablaba del olor “hediondo” de los cadáveres que se acumulaban en la ESMA, se refería a los sobrevivientes como “agentes de inteligencia” para descalificar sus denuncias que desde siempre lo sindicaron como el cerebro del grupo de tareas que operó en el centro clandestino de detención de la Marina.
En los últimos doce años, Acosta tiene dos sentencias a prisión perpetua por crímenes en la ESMA; una a 24 años por los delitos sexuales que sufrieron mujeres que estaban allí detenidas y una a 30 años de prisión por su participación en el plan sistemático de robo de niños.

En su texto, Acosta también se metió en la polémica que abrió Milei al acusar a Patricia Bullrich de “montonera asesina” y adjudicarle haber puesto una bomba en un jardín de infantes  sostuvo que «el gobierno constitucional en 1975 (en realidad el gobierno de facto)  ordenó a las FF.AA. terciar en la desatada GCRTT70´s para restablecer la paz y, para ello los planes en vigor contemplaban la participación de todas las FF.UU.; se llegó a diciembre de 1983 con los mismos planes».

En ese sentido, señaló: «En esa ‘Guerra Revolucionaria’ se produjeron atentados, persecuciones, secuestros, desapariciones, muertes, apropiaciones de bebes, abusos, etc., y víctimas de cualquier sector; entre 1970 y 1976 todas ellas por acción del terrorismo y, desde 1976 en adelante, debido a las actividades propias de la Guerra Revolucionaria».

Acosta no solo buscó darle elementos a Milei en esa discusión, sino también despotricar contra el diario La Nación que publicó una nota en la que desmentía que Montoneros haya atentado contra jardines de infantes al ofrecer artículos de diarios para contrarrestar esa publicación y sugirió revisar la obra de uno de sus compañeros de prisión: Jorge Héctor di Pasquale.
Di Pasquale es un oficial de inteligencia del Ejército que acumuló condenas en Neuquén y en La Plata. Días atrás, publicó su segunda obra, Un aporte a la verdad, que fue redactada mientras se encontraba en prisión. En esos libros afirma que, en realidad, los desaparecidos no son 30000 –como repiten Milei y su candidata a vice, Victoria Villarruel– sino que la cifra estaría en torno a los 6500.

Di Pasquale es uno de los presos por delitos de lesa humanidad a quienes visitó a la candidata a vicepresidenta de La Libertad Avanza, Victoria Villarruel, en la cárcel, según publicó semanas atrás El Destape.

En la lista también está uno de los consortes de causa de Acosta, Alberto González, que también se dedicó a la historia mientras integró la Armada Argentina y después se empeñó en escribir libros contra los juicios de lesa humanidad. La activista pro-impunidad Cecilia Pando le atribuye a González ser el autor en las sombras de los dos libros que publicó Villarruel. La candidata a vice de LLA se escudó en esas dos publicaciones para justificar sus encuentros con distintos genocidas, desde Jorge Rafael Videla hasta Norberto Cozzani, la mano derecha de Miguel Osvaldo Etchecolatz.

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