Fideicomiso «ciego» de Macri: es mini accionista de una empresa sin ganancias pero que le dio USD un millón

0
260

La IGJ denunció una maniobras de la justicia comercial porteña para ayudar al ex presidente a esconder una mamushka de jugadas en su famoso «fideicomiso ciego» para poder llevarse 1.092.254 dólares que no le correspondían a su casa. Los detalles y cómo sigue.

En el marco de definiciones judiciales que lo vienen favoreciendo pero que aún no llegaron a su definición última, se conoció que Mauricio Macri tenía escondida en su famoso «fideicomiso ciego», que creó cuando le estalló el escándalo de los Panamá Papers en las manos durante su gobierno, una empresa de la que, llamativamente, es el accionista minoritario y que no repartió ganancias jamás durante su existencia, salvo el millón de dólares que se llevó a su casa el ex presidente.

Cabe recordar que la Inspección General de Justicia (IGJ) empezó en enero de 2020 una investigación sobre el funcionamiento de lo que Macri llamó «Fideicomiso Ciego de Administración» de sus bienes, figura que su entorno le inventó cuando estalló el escándalo de Panamá Papers, filtración en la que se detectaron sociedades y cuentas a nombre del entonces presidente en el exterior.

Ante esa situación, que en otros casos derivó en renuncias de presidentes, el líder PRO anunció que aportaba sus bienes a una sociedad llamada Seguridad Financiera S.A., que sería manejada por personas ajenas a él, para aportar «transparencia» y que no se pudiera decir que hacía negocios con el Estado a partir de información privilegiada durante su mandato.

Pero, como ya se confirmó previamente, ni Macri puso en el fideicomiso la mayoría de sus bienes ni Seguridad Financiera fue manejada por una ONG o alguna persona intachable, sino que se la administraron escribanos de su entorno.

Es en ese orden, que en las últimas horas Página 12 publicó que el foco de la IGJ estuvo puesto en una empresa llamada Agro G, en que el expresidente puso en el «fideicomiso» no ciego y en la que, supuestamente, él tenía una participación minoritaria.

Curiosamente Agro G era un conglomerado familiar en el que Macri sólo poseía el 15% de las acciones y, como sociedad, nunca había distribuido dividendos. Sus directores renunciaron a cobrar sueldos, a diferencia de lo que ocurre con las sociedades normales, con actividad real.

En esta empresa sucedió eso entre 2007 y 2013. Pero en este último año se decidió hacer una ampliación de capital de cinco millones de pesos. El único socio que compró esas acciones fue Macri. La IGJ denunció varias irregularidades en esa maniobra, al descubrir, entre otras cosas, que las acciones se entregaron a un peso cada una pero que las anteriores valían 1.000 pesos cada una.

No obstante, como consigna Raúl Kollmann en el mismo medio, sorprende que Agro G años después siguió sin distribuir dividendos pero que en 2020, al concluir el «fideicomiso ciego» que Macri inventó durante su gobierno, le reintegró al ex presidente y sólo a él los 54 millones de pesos.

Como si esto fuera poco, Macri recibió esos millones en cheques endosados de otra sociedad, Latin Bio S.A. Casualmente, en esa empresa es accionista Juliana Awada, la esposa del expresidente.

Ante ese panorama, en abril de 2021 la IGJ resolvió promover acciones de nulidad de todos esos actos y otros del fideicomiso no ciego. Sin embargo, la justicia bancó al expresidente como casi siempre.

En primer lugar, en una maniobra que la IGJ califica como de fórum shopping (elegir el juez) el expediente fue a la Sala C de la Cámara de Apelaciones en lo Comercial, donde los magistrados reconocieron que la ampliación de capital fue irregular pero consideraron improcedente la declaración de irregularidad e ineficacia del cobro de los 54 millones de dividendos.

La IGJ cuestionó cómo “si la ampliación de capital fue inválido» se puede «avalarse la legalidad del pago de dividendos a quien se hizo con esas acciones de la ampliación de capital”.

El organismo conducido por Ricardo Nissen denunció a 9 de los 16 integrantes de la Cámara por prevaricato, incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad. En la apelación, la IGJ calculó que actualizados los 54 millones de pesos, Macri hoy tiene unos 401 millones de pesos o 1.092.000 dólares irregulares en su casa, cifra que debiera devolverle a la sociedad.

El conflicto seguirá cuando termine la feria judicial. La expectativa en la justicia porteña es igual o peor que en Comodoro Py, donde no avanzan ni un milímetro las increíbles causas por los negociados de Macri en beneficio de las empresas familiares.

Son ejemplos de esta situación las causas de los peajes, donde Cambiemos prorrogó los contratos sin ningún tipo de estudio ni licitación beneficiando a Autopistas del Sol, conglomerado del que la familia Macri era parte. Gracias a esa decisión de Macri, Macri vendió en más de 80 pesos las acciones que valian tres, todo a través de una sociedad de Lichtenstein, manejada por su hermano Gianfranco.

En los parques eólicos, el gobierno de Macri permitió que la quebrada e investigada empresa española Isolux se quedara con seis parques, prácticamente no los desarrolló, luego los compró el Grupo Macri y se los vendió a la china Genneia con una ganancia para la famiglia de 15 millones de dólares.