Milei va por el cierre de las universidades nacionales

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* Raúl Ayala

En medio de la vorágine legislativa, el «nuevo» proyecto de ley de bases u ómnibus, amenaza con socavar los cimientos de la educación superior en Argentina.
La propuesta, impulsada por Javier Milei y que se estima será enviada al Congreso, pretende facultar al Poder Ejecutivo para realizar modificaciones drásticas en los organismos estatales, incluyendo la reorganización y, alarmantemente, la disolución o fusión de universidades nacionales públicas y gratuitas.
Bajo la apariencia de una supuesta optimización administrativa, este proyecto de ley esconde una peligrosa agenda neoliberal que busca desmantelar uno de los pilares fundamentales del desarrollo social y cultural del país: la educación superior pública y accesible para todos.
En esta tercera fase neoliberal, las universidades se encuentran en el punto de mira.
Recordemos que en etapas anteriores, la última dictadura militar transfirió las escuelas primarias a las provincias sin financiamiento adecuado, mientras que Carlos Menem hizo lo mismo con las escuelas secundarias.
Ahora, en esta nueva etapa, se pretende traspasar al sector privado las universidades rentables, sacrificando el acceso equitativo a la educación en el altar del libre mercado.
Si los diputados y senadores no actúan con firmeza para detener este embate contra las universidades nacionales públicas y gratuitas, las consecuencias sociales serán devastadoras para la sociedad argentina.
El cierre, fusión o achicamiento de estas instituciones tendría un impacto profundo en múltiples aspectos de la vida nacional.
Desde el acceso a la educación superior hasta la movilidad social, el desarrollo personal, la investigación y el empleo, todas estas áreas se verían afectadas de manera negativa.
Las universidades nacionales públicas y gratuitas no son solo centros de aprendizaje, sino también espacios de encuentro, debate y construcción de identidad cultural.
Su desaparición representaría un golpe no solo a la educación, sino también a la cohesión social y la diversidad cultural de nuestro país.
El cierre de universidades nacionales públicas y gratuitas tendría un impacto negativo en la educación, la economía, la investigación y la cohesión social del país.
Es imperativo que el Congreso actúe en defensa de estas instituciones y garantice su continuidad como garantes del derecho a la educación para todos los argentinos.

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