Macri lanzó su candidatura anti Riquelme en Boca, avaló privatizar clubes como Milei pero negó meter la política

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El expresidente oficializó que será candidato a vice de Andrés Ibarra, contra el oficialismo de Riquelme. «No puedo abandonar a Boca a la arbitrariedad, el autoritarismo y la prepotencia», dijo. Aval a los clubes SA, Milei y pifiadas sobre dos jugadas históricas del ídolo xeneize.


Tras borrarse del debate previo al balotaje nacional entre Javier Milei y Sergio Massa, dejando al libertario al que le moldeó la campaña en soledad a días de dichos comicios, Mauricio Macri formalizó que será candidato a vicepresidente de Boca Juniors al acompañar a Andrés Ibarra en la intención del macrismo de destronar a Juan Román Riquelme de la conducción del Xeneize, cuya primera gestión culmina este año con estadísticas comparativamente muy superiores a las heredadas de la administración PRO que concluyó en 2019.

Macri afirmó este lunes que decidió volver a la política de Boca por la necesidad de «no abandonar al club a la arbitrariedad, el autoritarismo y la prepotencia», como define a la actual gestión de Riquelme, vicepresidente segundo, titular del Consejo de Fútbol y el mayor ídolo de la historia «xeneize» según todas las encuestas conocidas respecto de esa ponderación.

En el lanzamiento de la fórmula que encabeza Ibarra, el expresidente de la Nación y de Boca se comprometió a repetir «el ciclo más exitoso de la historia», en relación al que lideró entre 1995-2007, con entrenadores como Carlos Bianchi, Alfio Basile y Miguel Russo y futbolistas de la talla del propio Diez, Martín Palermo, Jorge Bermúdez, Sebastián Battaglia y Guillermo Barros Schelotto, entre otros, y terminar con el «manejo discrecional» que dice ver en la actualidad, sin más explicaciones.

«Hay un manejo desastroso de las entradas, se ve en cada partido con mucha gente colada, en los pasillos, en todos lados. Es realmente vergonzoso», intentó justificar a su turno Ibarra, candidato a presidente por la oposición en las elecciones del próximo 2 de diciembre.

El exministro de Modernización durante la presidencia de Macri (2015-1019) abundó en ese sentido que una de las propuestas prioritarias de su gestión será la Bombonera Siglo XXI, a la que definió como «la verdadera y única solución para los miles de socios que hoy no pueden ir a la cancha».

«Vamos a tener el estadio más grande de Sudamérica, con capacidad para 105.000 personas y será en La Boca, dentro del predio de Casa Amarilla. Para volver a estar entre los cinco mejores clubes, Boca necesita tener un estadio de primer mundo», dijo.

En otro tramo, Macri acusó a la gestión de Jorge Amor Ameal y Riquelme de «maltratar a los socios, abandonando a los hinchas en Brasil como se hizo, lo que hicieron con los socios adherentes fue muy desprolijo».

«No se pueden ir jugadores como se fueron Agustín Rossi, Agustín Almendra y así muchos casos más… Eso no pasaba antes. El caso de (Mateo) Retegui, todos los hinchas estamos tratando de entender todavía por qué no volvió a Boca, por qué no ejercieron la cláusula de repesca», dijo en otro tramo, pese a que se trata de un fenómeno que también sucedió durante su gestión y que no sólo ocurre en el resto de los clubes de la Argentina sino también del fútbol europeo, inclusive.

MACRI Y NO SÓLO METER AL PRO EN BOCA SINO TAMBIÉN A MILEI Y LA PRIVATIZACIÓN DE LOS CLUBES

Consultado por las declaraciones del candidato a presidente por La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, acerca de su disposición para ayudar a Boca de ser necesario, Macri, que ayer no lo acompañó en un debate presidencial en el que se vio muy deslucido al economista liberal, bromeó con que «ya tenemos arquero», en referencia al pasado deportista del libertario.

«Javier nos ha encargado públicamente que recuperemos la alegría de la gente de Boca. Como muchos hinchas, quiere volver a ver una institución respetada y competitiva», contestó.

En otro fragmento, y ante una pregunta sobre Milei y su propuesta de que los clubes de fútbol y de barrio se conviertan en sociedad anónimas, es decir empresas, Macri le dio su aval, pese al amplio rechazo de todos las instituciones, chicas, medianas y grandes, del fútbol nacional.

«El mundo ha ido en una dirección. Soy una persona que cree en la libertad. Cada club debe decidir cómo se quiere organizar”, dijo Macri, que durante su mandato presidencial había intentado esa maniobra. Incluso, le sugirió a la AFA la posibilidad de modificar el estatuto y que cada entidad se organice de la manera que considere: «Boca tiene un estatuto que funciona, no lo necesita. Si otros deciden que sí, nadie se tiene que enojar», ensayó como excusa.

Además de esa distancia marcada respecto de la conducción de la entidad máxima del fútbol argentino, que tiene a Claudio «Chiqui» Tapia al frente, en otro tramo Macri profundizó contra el dirigente que logró la Copa Mundial en 2022.

«Ha caído mucho (la liga argentina) con respecto a las ligas que siguen en el mundo”, sostuvo, sin estadísticas que lo demuestren. Después, agregó un dato nominal sin precisiones: «No ayuda nada que tenga 29, 30 equipos. Debilita los clubes y al torneo. No funciona, no es serio».

Habida cuenta de que muchos de los que integrarían la lista fueron parte de la gestión de Daniel Angelici, muy floja tanto en el plano de los títulos obtenidos, de los resultados económicos, de la gestión del deporte como de la rivalidad con River Plate, Macri lo respaldó y hasta quiso endilgarlela formación de los juveniles que llegaron al club o hicieron todo el último tramo  y debut con Riquelme al mando. «Los jugadores que debutaron en el ciclo Ameal – Riquelme los formó la dirigencia anterior», lanzó.

También se le preguntó por la frase del enganche de la Selección Nacional’, quien dijo que la elección sería fácil ya que o se sigue siendo un club de fútbol o se deja que otros (los opositores) hagan política, a lo que Macri respondió: «La verdad que duele lo de Riquelme. Mi única prioridad fue Boca. Mi compromiso es hacer lo correcto. Boca es Boca y la política es la política».

«En Boca nunca entro la política ni nunca va a entrar. Hay que poner, no llevarse lo que no corresponde», dijo.

EL CHISTE SOBRE IBARRA QUE LO HIZO CONFUNDIRSE DONS JUGADAS HISTÓRICAS DE RIQUELME EN BOCA

En un segmento desopilante, a Macri se le mezclaron dos jugadas icónicas del actual vicepresidente, Juan Román Riquelme. En un intento de comparar a Ibarra con el ídolo y vicepresidente xeneize, el ex presidente confundió el histórico caño a Mario Yepes en la eliminación a River por Copa Libertadores con una rabona y mezcló los goles a Real Madrid en la final por la Intercontinental de 2000.

«(Ibarra) no le va a hacer una rabona a Yepes ni es quien le metió la asistencia a Martín en el primer gol al Real, pero Andrés es alguien preparado y honesto», lanzó Macri.

Además de pifiarle con el mítico caño de Riquelme a Yepes que, en 2000, sucedió cuando Boca eliminó a River por 3-0 y se hizo con el trofeo, Macri mencionó el pase de Riquelme a Martín Palermo desde la mitad de la cancha como el primer gol al Merengue español, pero fue el segundo.

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