Peligrosa mini laguna y hundimiento del asfalto afectan el normal tránsito sobre la avenida Ribereña

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Con las últimas lluvias y el hundimiento del asfalto se formó una peligrosa mini laguna en la calzada con sentido desde el centro hacia el Circuito Cinco, a metros del puente Riacho Formosa de la avenida Ribereña. En el lugar los vehículos y las motocicletas circulan a alta velocidad por un angosto espacio que permite el deterioro en el pavimento.  Las barandas de contención en este trayecto de la arteria tienen grandes grietas en sus bases y por varios metros están inclinadas (al menos 45 grados) hacia la barranca del terraplén.

 

Este viernes a la mañana, el cronista de exteriores de La Mira Central  se trasladó hasta la avenida Ribereña que une el centro de la ciudad con los barrios del Circuito Cinco para mostrar el grado de deterioro y abandono en el asfalto y sus barandas de contención en un tramo cercano al puente Riacho Formosa, donde, por efectos de las últimas precipitaciones, también se formó un mini lago artificial que está generando grandes inconvenientes en el tránsito, principalmente en las horas pico de mayor circulación vehicular.

Según el informe periodístico, en este lugar el gran bache cargado de agua por las lluvias ocupa el 85% del carril derecho de la avenida con sentido del centro hacia el Circuito Cinco, y sólo permite un angosto espacio de circulación de motocicletas y automóviles, pegado al sector parquizado que divide las dos manos de la arteria, la cual fue inaugurada hace menos de 7 años en la ciudad de Formosa.

Por la desconfianza que genera la profundidad del espejo de agua en medio de la calzada, la mayoría de los conductores que transitan por esta zona prefieren arriesgar la maniobra y esquivar el “charco” para pasar cerca del cordón divisorio, antes de llegar al puente Riacho Formosa, en un trayecto de pocos metros que se vuelve peligroso para el tránsito a la mañana temprano, al mediodía y la tardecita.

En este mismo recorrido, el móvil de La Mira Central informó que las barandas metálicas de contención que rodean la extensión de la avenida Ribereña en sus más de 5 kilómetros para brindar seguridad vial, en varios sectores tiene grandes grietas o rajaduras (de hasta 10 centímetros) en la unión de la base y la vereda, con desprendimientos del amurallado (de 45 grados) hacia la barranca del terraplén.

Las obras de pavimentación que comenzaron en el 2013 en la avenida Ribereña, en el marco de las inversiones  para dotar de  infraestructura urbana a la ciudad de Formosa a través del plan de Reparación Histórica firmado por el Gobierno provincial con Nación, en la presidencia de Néstor Kirchner, comenzó en los últimos años a mostrar un grave deterioro en varios sectores de la arteria que une los barrios de la zona norte de la ciudad con el microcentro, en una vía estratégica de circulación vehicular que fue construida para agilizar el tránsito y conectar en menos tiempo dos polos distantes en Capital.

 

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