El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó una medida provisoria que prohíbe las apuestas deportivas y el funcionamiento de los casinos online en todo el país. La disposición comenzará a regir el 6 de octubre, aunque deberá ser ratificada por el Congreso para mantenerse vigente
La medida también prohíbe nuevos contratos de publicidad, propaganda y patrocinio relacionados con las apuestas desde su publicación. Los acuerdos que ya están vigentes podrán mantenerse hasta el 5 de octubre.
Lula defendió la decisión durante un acto en San Pablo y la calificó como una “medida necesaria, dura y drástica”. El presidente agregó: “Esto es como el cáncer: o extirpamos el tumor o nos matará”.
Hasta cuándo podrán retirar el dinero los apostadores
Los usuarios de las plataformas tendrán tiempo hasta las 23:59 del 5 de octubre para retirar voluntariamente los saldos disponibles.
Después de ese plazo, las empresas deberán informar a las instituciones financieras los montos correspondientes a cada cliente. Esa comunicación se realizará entre el 7 y el 8 de octubre.
Los bancos, en tanto, deberán realizar las devoluciones entre el 9 y el 14 de octubre.
La disposición también establece el bloqueo de transferencias bancarias hacia empresas identificadas con actividades vinculadas a las apuestas.
Lula busca frenar el endeudamiento y la ludopatía
El Gobierno brasileño justificó la decisión por el impacto de las apuestas sobre el endeudamiento de las familias y la ludopatía.
El ministro de Economía, Dario Durigan, afirmó que con la nueva disposición “no habrá ningún sitio, ninguna aplicación ni ningún patrocinio legal de apuestas” en Brasil.
La ofensiva contra las plataformas se convirtió además en uno de los temas de la campaña de reelección de Lula. El mandatario había cuestionado las apuestas durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y sostuvo que las plataformas convierten el “vicio de lucro”.
Los clubes de fútbol cuestionaron la medida
Los principales clubes de fútbol de Brasil expresaron su rechazo debido al impacto que la prohibición tendrá sobre los contratos de publicidad y patrocinio.
Trece de los 20 equipos de Primera División tienen casas de apuestas como principales patrocinantes. Flamengo encabezó las protestas y sostuvo que podría perder 80 millones de dólares en ingresos.
“No se puede crear una norma, conseguir que las empresas e instituciones se comprometan basándose en ella y, de la noche a la mañana, cambiar todo el marco regulatorio”, cuestionó el club brasileño.
Las casas de apuestas fueron autorizadas en Brasil en 2018, aunque permanecieron sin reglamentación hasta 2023.
Cuánto dinero movieron las apuestas en Brasil
El mercado brasileño de apuestas movilizó 410.850 millones de reales, unos 79.023 millones de dólares, durante el primer semestre de 2026, según la Secretaría de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda.
El sector también tiene una fuerte presencia en el fútbol profesional. Betano es patrocinante del Brasileirão y de la Copa de Brasil.
Además, la Confederación Brasileña de Fútbol recibe unos 14 millones de dólares anuales por la aparición de la marca en el nombre de las competiciones.
Neymar y Vinicius Junior aparecen en publicidades de apuestas
Las principales figuras del fútbol brasileño también participan de campañas publicitarias vinculadas con las apuestas deportivas.
Neymar, actualmente en Santos, y Vinicius Junior, delantero del Real Madrid, son algunas de las figuras que aparecen como protagonistas de publicidades de estas compañías.
Con la nueva disposición, los contratos vigentes podrán mantenerse hasta el 5 de octubre y no podrán celebrarse nuevos acuerdos de publicidad, propaganda o patrocinio relacionados con las apuestas.
El Gobierno impulsa penas de prisión para el sector
Además de la medida provisoria, el Ejecutivo brasileño envió al Congreso un proyecto de ley que busca convertir en delito la explotación y operación de apuestas de cuota fija.
La iniciativa contempla penas de entre cuatro y seis años de prisión y multas para quienes desarrollen determinadas actividades vinculadas con la operación de apuestas.
También propone penas de entre dos y cuatro años para actividades como la publicidad, la captación de apostadores y determinadas operaciones financieras relacionadas con el sector.
El futuro de la prohibición dependerá ahora del tratamiento que realice el Congreso brasileño. Mientras tanto, las plataformas deberán ajustarse al cronograma establecido por el Gobierno y avanzar con la salida del mercado a partir del 6 de octubre.






