En vísperas del Día del Médico, la SAP emitió un comunicado donde reclama mejoras en las condiciones laborales de los pediatras. Entre los pedidos, recalcaron la necesidad de «remuneraciones acordes a su formación y compromiso».

En vísperas del Día del Médico, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) emitió un comunicado en el que advierte por «la situación crítica que viene atravesando la salud pública infantil en general», con bajos salarios y falta de profesionales.
“Resulta especialmente doloroso ver que, pese a los logros y reconocimientos alcanzados, la pediatría argentina enfrenta hoy desafíos significativos y preocupantes en un contexto de crisis económica, sanitaria y vocacional”, afirmó Miguel Javier Indart de Arza, presidente de la SAP.
“Esta situación genera insatisfacción, estrés personal y laboral, además de limitar el tiempo y los recursos destinados a la formación, la investigación y la docencia”, advirtió.
En este sentido, la SAP alertó que la situación personal de los pediatras tiene un impacto directo en el sistema de salud, con la disminución del número de pediatras activos.
Respecto a las consecuencias de esta situación que denuncian, adelantan que será “enorme” y tendrá especial impacto en el sistema de salud de niños, adolescentes y familias.
“Años de decisiones tomadas sin entender y escuchar las necesidades del ejercicio profesional pediátrico ocasionaron, al menos en parte, esta situación”, consignó Natalia Gamba, vocal del Comité de Ejercicio Profesional de la SAP.
«El futuro de la pediatría en todas sus dimensiones, con un impacto directo en la atención de niños, niñas y adolescentes, demanda soluciones urgentes que garanticen a los pediatras del país condiciones laborales y remuneraciones acordes a su formación y compromiso. Solo de esta manera podremos asegurar un porvenir saludable para las generaciones futuras. El momento de actuar es ahora», remarcan en el documento firmado por la Comisión Directiva de la SAP.
Además, instaron a las autoridades responsables de las políticas públicas y privadas de salud, en todos los niveles, “a reconocer a la pediatría y a los profesionales que la ejercen como un recurso esencial para el bienestar de toda la sociedad’.




