Las mujeres aportaron chats y denunciaron que el hombre, identificado como Carlos Robledo, les pedía fotos por WhatsApp. Al menos dos de las víctimas son menores de edad.

Según las denunciantes, el pastor se ofrecía «a hacerle upa a algunas fieles y llevarlas a sus casas en su vehículo particular», y también aportaron chats donde «les pedía fotos vía WhatsApp». Robledo fue indagado por la UFI N°5 de Morón y argumentó: «Todo esto es un malentendido».
Sin embargo, Tocho afirmó que «la Justicia tiene claro que no era un malentendido ni algo involuntario, sino que había una decisión de llevar adelante estos abusos y un control psicológico con las víctimas». El hombre quedó imputado por abuso sexual con acceso carnal, agravado por ser ministro de un culto religioso.




