De héroes y villanos

De héroes y villanos

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*Por el periodista Mirko Garrido

Más de 30 años de democracia y seguimos sin encontrar la armonía que todo país en el mundo busca para desarrollarse; seguimos teniendo un país lleno de defectos institucionales; seguimos teniendo un país donde reprochamos en poco tiempo lo que elegimos; seguimos teniendo un país que reconstruimos cada termino de un mandato; seguimos teniendo un país con los mismos dirigentes de mierda intercambiándose cada 4 años según el humor con que nos encuentran a nosotros los ciudadanos colectivamente, pero solo pasa un tiempito para darnos cuenta que son los mismo pelotudos de siempre.

Creo que es hora que pare esta locura. Se tiene que salir de este estado ecléctico si se quiere en el cual está sumida la sociedad.

Muchos atribuyen a esta situación a las falta de normas. Pero querés que te diga: tenemos suficientes normas, los que nos matan son las interpretaciones, las escusas de los delitos se deben terminar. El que robó, el que es corrupto, el que mató, el que traficó tiene que estar preso, el delincuente tiene que estar temeroso de la justicia y la sociedad. No la sociedad temerosa de estos actores.

Cuando uno mira el batallón de buitres respaldándose en ideologías partidarias y cada cual defendiendo a sus delincuentes preferidos, cada vez que esto ocurre, prácticamente en forma cotidiana, deterioramos  el sistema y con ello las instituciones, la democracia y nos exponemos al mundo como un país bananero.

La verdad en un país donde la lógica se interpreta al revés significa que algo anda mal y más cuando  quienes tienen el rol de dirigir el Estado.

Nos convocan a votar y el que perdió festeja el apoyo minoritario y no la decisión de la mayoría que les dijo que algo están haciendo mal, pero eso no entra en la cabeza de la dirigencia política cuando no existe la autocrítica,  se está en contra de la corrupción y cuando cae ante la justicia algún querido delincuente.

El buitre se convierte en paloma se lo defiende a capa y espada, qué el delito que cometió fue en nombre de la democracia y como si fuera poco el corrupto no se avergüenza y declara “lo volvería hacer”.

Cuando se quiere interpretar el sentido común de una manera distorsiva sacando del escenario lo simple y lo contundente es que hay algo podrido y de esto estamos llenos. Solo pido que vuelva ya de sus largas vacaciones la moral, la ética, la justicia, los valores ciudadanos, la transparencia en los actos de gobierno y te puedo jurar que nos va a ir mucho mejor y esto depende de nosotros, que nos animemos a decirles que vuelvan.

Cuando un analista, un periodista o un ciudadano común dan su parecer –y en esto me incluyo- creemos que algún par o algún pelotudo van a coincidir en lo que escribo y que no quede en una especie de masturbación mental sin dejar por lo menos una pequeña reflexión de lo escrito o también las críticas correspondientes.

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